La infraestructura es un factor que indiscutiblemente ayuda al proceso de aprendizaje. Por ello, considerando el importante crecimiento que ha experimentado el ESE desde su creación en el año 2000, y tomando en cuenta que la cantidad de alumnos y programas ofrecidos hicieron insuficientes sus anteriores dependencias, se hizo necesario pensar en la construcción de instalaciones propias y adecuadas a las necesidades específicas de una escuela de negocios de postgrado.
Así, se encargó a Shepley Bulfinch Richardson and Abbott (SBRA) –una de las oficinas norteamericanas con más experiencia en el diseño y construcción de infraestructura universitaria, fundada en 1874– realizar el diseño conceptual de una nueva sede para la Escuela, que diera cabida a la realización de todos los programas en un ambiente óptimo, y se encargó los planos de detalle a la oficina chilena Guillermo Rosende Arquitectos Asociados.
El resultado fue exactamente lo que se buscaba. Buscando la unión de lo confortable y la tecnología, se construyó un edificio que ofrece óptimas condiciones para el estudio, la reflexión y el diálogo. En palabras de Raymond Warburton, arquitecto de la oficina norteamericana, “para SBRA, un buen diseño resulta cuando el arquitecto es capaz de plasmar en algo real y tangible la misión y valores de su cliente”.
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Esta sede, de 7.300 m² en su primera etapa, está ubicada en el vértice determinado por Av. General Blanche y Av. La Plaza, inmersa en el Campus de la Universidad de los Andes.
El edificio, de tres niveles, dispone de una sala de conferencias para 250 personas, tres auditorios para 80 personas cada uno y otro para 40, y de 24 salas de equipo. Además, la sede cuenta con comedores para 200 personas. En el tercer piso, se proyectaron 40 oficinas, además de zonas con módulos de trabajo para todo el personal del ESE. En el segundo nivel se construyó un oratorio para 70 personas.
En una segunda etapa, el edificio será ampliado, alcanzando aproximadamente 11.000 m². En dicha etapa, se agregarán tres auditorios y 40 oficinas más.
Para la construcción de este nuevo edificio, que se complementa en forma armónica con las otras construcciones del Campus de la Universidad de los Andes –ya que los arquitectos participaron en el diseño del edificio de Biblioteca de la Universidad– se aplicaron las más modernas concepciones arquitectónicas, así como se tomó en consideración el privilegiado entorno natural que rodea el sector donde se levanta la nueva sede. “La dramática e inherente relación entre el entorno coronado por la Cordillera de Los Andes y la magnífica perspectiva que se obtiene de Santiago desde la Universidad, fueron determinantes en el diseño del nuevo edificio del ESE”, explica el arquitecto Warburton.
Desde el hall de ingreso, espacio que probablemente podría definirse como el “corazón” del edificio, dado que distribuye y conecta todas las áreas de la Escuela, se respira un ambiente reposado, que invita a la calma y la reflexión. “La idea es que tanto los alumnos como los profesores encuentren el lugar perfecto para desarrollar todas sus potencialidades”, explica Alberto López-Hermida, Director General del ESE, al referirse a esta sede. En este aspecto jugó un rol fundamental la oficina de Enrique Concha & Diseñadores Asociados, la que estuvo a cargo de la ambientación y decoración de las nuevas dependencias.
Consolidación
Esta sede, sostiene Alberto López-Hermida (Director General del ESE 1999 - 2010), “demuestra no sólo la posición de vanguardia que tiene el ESE en la formación de ejecutivos, sino que la seriedad con que siempre se concibió este proyecto”.
Con más de cincuenta programas impartidos y más de 1.500 alumnos anualmente, sin duda, el ESE debía entrar en una nueva etapa. Una etapa de consolidación. Y esta sede, cuya construcción fue posible gracias a la colaboración de empresas y personas que creen y participan del modelo de enseñanza y gestión de esta Escuela de Negocios, es el reflejo de dicha consolidación. Su ubicación en los resultados de las encuestas, su prestigio a nivel tanto nacional como internacional quedan, sin duda, reflejados en este edificio que, aunque es una gran obra, no sería nada, sin sus alumnos, académicos y ejecutivos. Con la construcción de su propia sede, el ESE da un paso más hacia su consolidación como la primera Escuela de Negocios de Alta Dirección en Chile.