|
Reseña:
La conducta ética posee valor en sí misma porque encamina a las personas y, consiguientemente a la sociedad, al bien. En materia moral siempre será esto lo fundamental. Enfatizado lo anterior, cabe consignar que la calidad ética de las acciones de los ciudadanos de una nación, cualquiera sea ella, tienen un impacto significativo en los ámbitos más variados. Además es sabido que, por sus repercusiones y efecto ejemplar, especial importancia guardan en este sentido las decisiones y actuaciones de aquellas personas que desempeñan tareas gubernativas, sean éstas políticas o empresariales. Es, por cierto, lo que ocurre en el ámbito concreto de la economía y los negocios.