Investigador del Centro de Innovación y Emprendimiento es entrevistado en Diario La Segunda

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Innovación y Desarrollo, la famosa sigla I+D, es por lejos la peor asignatura de Chile cuando nos miran de afuera.

Y no tenemos para cuándo mejorar nuestras notas si no actuamos ahora, haciendo las cosas distinto, según expertos y empresas. A mediados de diciembre pasado, el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) publicó su Informe de Competitividad Global, que esta vez se enfocó en medir la capacidad de las economías para transformarse luego de la pandemia.

Chile –que había figurado en el lugar 33° de 141 países en 2019–, ahora fue 25°...pero sólo se midieron 37 por las dificultades de la crisis sanitaria global.

El aspecto donde nuestro país se vio más rezagado en puntaje –en una escala de 0 a 100– y en posición respecto a las demás economías estudiadas, fue justamente en incentivos e inversión en Innovación y Desarrollo (I+D, 31 puntos y puesto 32°).
"Existe evidencia que muestra un retroceso en el estado de I+D en Chile desde hace un par de años", plantea Juan Acevedo, investigador del Centro de Innovación y Emprendimiento de la Universidad de los Andes.

Cuenta que según el Índice Global de Innovación 2020 (elaborado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual –WIPO–, el Instituto Europeo de Administración de Negocios –INSEAD– y la Cornell University), Chile está en la posición 54° de 130 países, retrocediendo progresivamente desde 2012.


"El gasto en I+D de Chile representa el 0,35% del PIB, siendo uno de los países que menos invierte en la OCDE. Por tanto, se podría decir que la pandemia encontró al país en un momento de estancamiento en cuanto a innovación", describe.