Resumen: Chile ha logrado avances importantes en acumulación de capital humano y se posiciona favorablemente dentro de América Latina, incluso por sobre lo esperado para su nivel de ingreso. Sin embargo, el principal desafío ya no es aumentar años de educación o mejorar indicadores de salud, sino transformar esas capacidades en empleo productivo. Las brechas en calidad educativa, subempleo, baja participación juvenil y menor inserción laboral femenina limitan la productividad y el crecimiento de largo plazo. Converger hacia economías de alto ingreso requiere fortalecer la calidad del aprendizaje y mejorar la articulación entre formación, mercado laboral y participación laboral efectiva.
Maximiliano Villalobos
2 de marzo del 2026