Resumen: la reforma previsional ha contribuido a fortalecer la legitimidad social del sistema y a mejorar las pensiones a través de un mayor componente solidario, particularmente mediante la PGU y el Seguro Social. Sin embargo, sus efectos sobre el ahorro individual siguen siendo limitados, mientras persisten desafíos relevantes en materia de densidad de cotizaciones, edad de jubilación, costos laborales e implementación de los cambios institucionales. En este contexto, el éxito de la reforma dependerá no solo de su capacidad para aumentar las pensiones futuras, sino también de una adecuada ejecución regulatoria y de políticas complementarias que fomenten la formalidad laboral y el ahorro previsional.
Cecilia Cifuentes
8 de junio del 2026