La reforma económica está prácticamente aprobada. Después de meses de discusión política, negociaciones y tensiones parlamentarias, solo resta resolver un aspecto específico de su tramitación. Es un buen momento para detenerse y mirar más allá del debate legislativo.
Sería un error pensar que con la aprobación de la reforma termina el desafío. A tratándose de un gran logro, el reto recién comienza.
Álvaro Pezoa B.
28 de julio del 2026