En Chile actual, resulta comprensible y legítimo que las "ur gencias sociales" como la seguridad, el control migratorio ilegal y la reactivación económica se sitúen en el centro del debate político. Así lo ha ratificado la ciudadanía, y el gobierno entrante tiene el deber de responder con decisión. Pero si solo atendemos lo urgente y postergamos lo esencial, hipotecaremos las posibilidades de un futuro más humano, justo y cohesionado. Ese porvenir se juega, en buena medida, en lo que hagamos ahora por fortalecer nuestra educación y nuestra cultura.
Álvaro Pezoa B.
16 de enero del 2025