Cada nueva revolución tecnológica ha ampliado alguna capacidad humana. La máquina de vapor multiplicó nuestra fuerza. El avión redujo el tiempo en cubrir las distancias. Internet universalizó el acceso a la información. La inteligencia artificial, en cambio, está ampliando algo más crucial: nuestra capacidad de conocer, analizar y preparar las decisiones. Nos preguntamos si la inteligencia artificial eliminará empleos, si reemplazará ciertas profesiones, si requerirá nuevas regulaciones o si llegará a superar la inteligencia humana. Todas son preguntas legítimas.
Álvaro Pezoa B.
28 de julio del 2026