10 de septiembre

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Centro de Familias Empresarias realizó foro empresas de familia: Las relaciones entre padres e hijos en la empresa familiar

Un análisis sobre cómo debe ser el proceso de transición y cómo afectan las relaciones entre padres e hijos que trabajan en la empresa familiar, fueron los temas abordados en un nuevo foro de empresas de familia, el que fue organizado por el Centro de Familias Empresarias del ESE Business School.

El primero en exponer fue Jon Martínez, director del Centro de Familias Empresarias, quien realizó una presentación en la cual abordó los principales temas y etapas en la vida de padres e hijos cuando trabajan juntos y cómo esto afecta en su relación laboral y personal.

"Estas relaciones se caracterizan por varias cosas. Hay una historia mutua, ambivalencia, expectativas de uno y otro; poder y autoridad; aceptación; aprobación; respeto; proteccionismo; competencia y rivalidad; independencia; y lealtad", explicó Martínez.

En esta misma línea, el director del Centro de Familias Empresarias se refirió a un estudio realizado por el académico de Harvard, John Davis, quien realizó un estudio extensivo sobre las diferentes etapas de trabajo en las que se encuentran padres e hijos mientras trabajan juntos. Estas, las categorizó en cuatro grupos: Calidad Mixta -zona A-, Calidad Buena -zona B-, Calidad Mala – zona C-, y las zonas D y E.

El estudio sostiene que las etapas en las que hay una mejor relación entre padres e hijos corresponde a la zona B, en donde los padres tienen una conducta más objetiva y son capaces de responder a las necesidades de desarrollo de sus hijos. Mientras que los hijos en esta etapa, se caracterizan por ser más competentes, aspirando al progreso.

Por el contrario, de acuerdo al estudio la peor etapa en cuanto a relación padre e hijo se trata, corresponde a la zona C, en donde los padres están próximos a retirarse, por lo que desean tener aún más poder y liderar la empresa. En el caso de los hijos, estos están en una época donde ya quieren obtener el poder de la compañía, deseando mayor independencia y reconocimiento del padre.

"Las intersecciones en etapas vitales son claves. Ciertas etapas de vida del padre encajan muy bien con ciertas etapas de vida del hijo. Y en esas intersecciones se producen relaciones buenas. Pero, por otro lado, hay otros periodos en la vida de padres e hijos en que las etapas de vida los hacen incompatibles. Mientras antes adviertan padres e hijos que sus necesidades cambiarán en el tiempo, más van a poder ajustar sus expectativas respecto del comportamiento del otro", sostuvo Martínez.

Posteriormente, se dio paso a las exposiciones de dos casos de familias empresarias, quienes comentaron sus relaciones laborales con sus padres e hijos.

El primero en hablar fue Álvaro Jadue, director general de Patio Bellavista, quien viene de una familia empresaria que anteriormente era propietaria de Salo, hasta que quebró, para luego hacerse cargo de la actual empresa familiar, Patio Bellavista.

En su presentación se refirió a cómo ha sido la relación con su padre, señalando que en términos laborales es un trabajo al que día a día hay que dedicarle tiempo.

"Hay una carga emocional tremenda al trabajar con la familia. De repente lo emocional gana a lo racional y se generan grandes conflictos. Pero, cuando logramos entender que tenemos distintos intereses en distintas etapas de la vida, las relaciones mejoran mucho. Tenemos que entender las motivaciones de cada uno, no nos podemos centrar en nosotros mismos. Esto es un aprendizaje constante, los años dan sabiduría y cuando los hijos entienden que la sabiduría la tienen más los padres, se genera un mejor desarrollo del negocio", comentó Jadue.

Luego expusieron Alejandro y Alejandra Sánchez, padre e hija se refirieron al negocio familiar Sánchez y Sánchez que ya cuenta con cuatro generaciones de la familia trabajando en la empresa, la que está compuesta por una empresa de retail, que cuenta con 86 años en la zona franca de Punta Arenas, y una empresa de construcción y renta inmobiliaria con 33 años en Santiago.

Sobre el camino que ha tenido la empresa a lo largo de los años, y que explica su continuidad, Alejandro Sánchez sostuvo que es fundamental tener claro el tema de la sucesión de liderazgo.

"Creo que es importante tener claro la relevancia de la sucesión, si no está clara y no se habla de esto, se generan conflictos y problemas entre padre e hijo. No hay nada peor que la duda de un hijo de saber hasta cuándo va a estar el papá a la cabeza de la empresa", dijo Alejandro Sánchez.

Así también, Alejandra Sánchez comentó que es clave el hecho de que los hijos cuenten con experiencia laboral en otras empresas antes de entrar al negocio familiar.

"Una vez que salí de la universidad, estuve dos años trabajando en otra empresa antes de trabajar con mi papá. Creo que es clave trabajar afuera, principalmente por el hecho de tener otro jefe para luego tener una mejor relación con tu papá a la hora de trabajar con la familia", señaló Alejandra.

La actividad finalizó con un espacio de preguntas por parte de los participantes quienes pudieron intercambiar ideas con los expositores.

Para obtener más información sobre este programa, entra aquí (Foro de Empresas de Familia)